Sin sentido. (Microrrelato)

•30 diciembre, 2011 • 6 comentarios


Sin sentido.

Cegado por el fanatismo y haciendo oídos sordos a las múltiples peticiones de clemencia, poco o ningún tacto tuvo el juez inquisidor…
Y aunque se olía de antemano los posibles efectos adversos, demostró su carencia de sentido común al dictar una nueva sentencia. Aquel fugaz sentimiento de culpa y pecado parecía proporcionarle, durante breves instantes, un buen sabor de boca.

Moscas. (Microrrelato)

•10 diciembre, 2011 • 7 comentarios


Moscas.

Y andaba yo pensando… ¿Será lógico pensar como una teoría infalible aquello de que en una boca cerrada no pueden entrar moscas?

Aplicando las más elementales leyes de la física, parece del todo razonable deducir que algo así jamás podría ocurrir en la práctica…

Pero sugiero que analicemos más en profundidad un posible caso teórico, vamos al tema:
Lo más habitual es que, para evitar que se produzca un hecho tan desagradable como el insinuado en el interrogante, nuestro propio instinto actúe como bloque de contención, y retenga en la antesala de nuestras cuerdas vocales, estableciendo por tanto un incómodo silencio, ese innecesario y dañino reproche que desde hace ya tiempo ronda los lindes donde confluyen (con evidente desorden) nuestra humildad y nuestra vanidad.

Claro está que la situación provocada por este inesperado acto reflejo puede llegar a ser tan sumamente embarazosa y desconcertante como para que, al ser detectada por uno de estos molestos dípteros, éste prefiera optar por tomar una posicion estratégica: bien oculto detrás de la oreja de nuestro interlocutor más próximo, bien agazapado tras nuestro propio soplillo…

Llegados a este punto podría ocurrírsenos que acabamos de resolver el engorroso dilema inicial con resultado afirmativo, y así poder utilizar sin reparos el dicho popular: “En boca cerrada, no entran moscas.”

Pero tampoco sería descabellado pensar lo contrario, no debemos bajar nunca la guardia. La actitud de estos insectos es tan aleatoria como impredecible, por lo que es muy probable que, al menor descuido de los presentes y tras frotarse las patas delanteras sobre el borde resbaladizo, alguna de ellas, la más boba, decidiera lanzarse en picado y, sin que nos demos cuenta, acabara sumergida en el fondo de nuestro plato repleto de sopa, también boba…

Y así me hallaba yo sentado a la mesa, absorto en tales divagaciones y ante la animosa mirada de mi madre, siempre deseosa de complacer el estómago de su amado hijo…

Y permitidme que excuse relatar lo acontecido cuando, al percibir mis fosas nasales aquel cálido e inconfundible olor a gloria bendita, una nueva cuestión comenzó a rondar mis pensamientos: ¿Quién sería el guapo que, cuchara en mano, podría resistirse ante tamaña tentación?

17 euros, 17 historias… y muchas más.

•24 noviembre, 2011 • 3 comentarios


17 euros, 17 historias y un destino juntos.

El blog EURO(PA)LABRA propuso a sus seguidores escribir (durante el mes de octubre de 2011) 17 microrrelatos (tantos como paises forman la zona euro) en los que con menos de 100 palabras y utilizando 17 euros, trataran de algún modo el concepto ‘compartir’.

En total fueron enviados 24 textos, entre los que fueron elegidos 17 para formar parte de 17 euros, 17 historias y un destino juntos un documento editado en PDF por los administradores del citado blog, quienes se encargarán de hacerlo llegar a Bruselas, y difundirlo en todos aquellos lugares en los que el euro tenga cierto protagonismo.

El documento está disponible para su descarga en la web de la Dirección General de Economía y Asuntos Europeos.

Descargar aquí el PDF: 17 euros, 17 historias y un destino juntos


Leche Justa.

El microrrelato que envié para colaborar en esta publicación, y que además de una moraleja ya por todos conocida, pretende ser una crítica al manejo del capital por parte del poder, fue el titulado: Leche Justa. (pinchar para leer)

Es una pena que varios de los microrrelatos enviados hayan quedado fuera del PDF… Y una alegría personal comprobar como entre los autores participantes, a los que felicito, dos somos originarios de Vitoria-Gasteiz. (enhorabuena Laura Garrido)

Desearía que todos los micros hubieran tenido cabida en el documento, y como deseo tambien personal apuesto porque en un futuro próximo los estados miembros de la zona Euro sean muchos más de diecisiete, y entre ellos aparezca, como no puede ser de otra manera, el futuro estado de Euskal Herria.

Cumbres borrascosas. (Microrrelato)

•9 noviembre, 2011 • 2 comentarios


Cumbres borrascosas.

Y nada más existió hasta el próximo tren.

Millones de partículas de polen y arenisca flotaron en el aire a merced de un suave remolino. El recuerdo de su silueta despidiéndose tras la barandilla se fue desvaneciendo junto al eco lejano de la bocina de vapor.

Cuando ya pensaba en retirarme, un pañuelo blanco surgió de la boca del túnel, elevándose majestuoso hacia el cielo para prolongar aquel adiós con su armoniosa danza.

—¡Parece que va a caer una buena!

Sí, eso parece… —respondí sin mirar al jefe de estación mientras alzaba instintivamente el cuello de mi gabardina.

Trésor. (Microrrelato)

•8 noviembre, 2011 • 4 comentarios


Trésor.

Y nada más existió hasta el próximo tren. Aquel que, fugaz como un parpadeo, permitió a la chica del cartel desviar la mirada.

¡Ser, o no ser, esa es la cuestión! (Microrrelato)

•5 noviembre, 2011 • Dejar un comentario


¡Ser, o no ser, esa es la cuestión!

Alzando su voz, lanzó aquel dilema a los cuatro vientos…

Aquel que se autoproclamaba como el Único Dios Verdadero, evitó dar una respuesta nítida a tal enigma. Hacer lo contrario supondría desvelar el misterio que entrañaba su verdadera naturaleza, quedando así expuesto ante los ojos del hombre; desbaratando la supremacía que mantenía vivo el temor y por ende la fe; arriesgando su razón de ser… o no ser.

Dubitativo, el Creador del Universo parecía incapaz de que su fuero interno dilucidara una respuesta veraz en uno u otro sentido a aquella disyuntiva, originando la fatal paradoja.

Y nada más existió…

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Este microrrelato responde a una propuesta de Hank Moody en Facebook, que consiste en redactar un microrrelato de cien palabras (yo he supuesto que sin incluir las del título) que termine con la frase “Y nada más existió” (Frase que a su vez ha sido extraida de la que proponen desde el concurso Relatos en Cadena para la actual semana.)

Movilidad funcional. (Microrrelato)

•3 noviembre, 2011 • 2 comentarios



Movilidad funcional.

Revisando ofertas de empleo, conseguí una plaza que colmó mis aspiraciones: Sepulturero a tiempo parcial.

Tras un grave accidente laboral, la nueva Jefa consideró que mi trabajo había sido exquisito. Ahora, además de mantener mis anteriores funciones, completo la jornada laboral en la sección de Atención al cliente.

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Este fue el segundo de los tres microrrelatos con los que participé (bajo el pseudónimo ‘Thorgal’) en la Final de la II Sortija de Ociozero.

Decisión Repugnante. (Microrrelato)

•2 noviembre, 2011 • 4 comentarios


Decisión Repugnante.

Admirado por sus colegas y temido por sus enemigos, aquel hombre era considerado un asesino sin escrúpulos. Pero esa reputación que había logrado forjar en torno a su persona cayó en picado en aquel preciso instante, cuando, ante la mirada de propios y extraños, decidió lavarse las manos.

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Este fue el último de los tres microrrelatos con los que participé (bajo el pseudónimo ‘Thorgal’) en la Final de la II Sortija de Ociozero en la que finalmente resulté vencedor.

Debía usar 50 palabras o menos (incluido título) y escribir, en menos de una hora cada uno, tres microrrelatos cuyos temas me fueran dados por la última palabra del microrrelato anterior, escrito en las mismas condiciones por mi contrincante, Antón (Blog: Ahora vas y lo cuentas), al que felicito por sus micros. En esta ocasión el tema que me tocaba era “Repugnante”.

¿Dónde lees tú? (Microrrelatos premiados y podcast)

•28 octubre, 2011 • 2 comentarios


¿Dónde lees tú? (Microrrelatos premiados y podcast)

Pinchando en la imagen superior podréis acceder a los textos y podcast de los microrrelatos que resultaron premiados en el Concurso de Microrrelatos ¿Dónde lees tú?, en el que el microrrelato Yo, el viejo y el mar tuvo la fortuna de resultar seleccionado la sexta semana.

Los organizadores del certamen nos han vuelto a premiar con un diseño muy atractivo y el añadido sorpresa de poner voz a cada texto. Enhorabuena por tanto a la organización, a los seis narradores: Pilar Díaz, Manoli Mateos, Alfonso Mendiguchía, Ana Sanchez White, Agustín Torijano y Juan Santamaría. Al fotógrafo Eduardo Margareto Atienza (cuyas fotografías han inspirado estos magníficos textos). A las ganadoras Celia Valdés y Mar Horno, a todos los finalistas (en especial a Elisa de Armas, excelente escritora) Y en general a todos los participantes…

Pues eso, muchas gracias.

Disfrutad de los relatos, de las fotografías, de la lectura y de las narraciones: Pinchando aquí.

AG! (Microrrelato)

•27 octubre, 2011 • 4 comentarios


AG!

A pesar de hacer coincidir la noche de entrega de premios de las monstruolimpiadas con el plenilunio, el Hombre Lobo, segundo clasificado en la modalidad ‘Mutación animal espontánea’ reclinó acudir al acto, siendo nuevamente descalificado…

Así pues, será El Conde Drácula quién lucirá en esta ocasión la honrosa cruz de plata.

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Una versión reducida de este microrrelato participó (junto a otros y bajo el pseudónimo Thorgal) en la Sortija del III Concurso de Microjustas literarias de ociozero. El tema concreto que había que utilizar esta vez era ‘plata’ y debía ser escrito en 50 palabras o menos.
El jurado ha decidido selecionarme para la final por segunda vez consecutiva. Intentaré dar la talla.

Microrrelatos en las aulas.

•27 octubre, 2011 • 5 comentarios


El trabajo de Crismar para Halloween.

No es la primera vez (y ojalá no sea la última) que alguno de mis microrrelatos han sido llevados a las aulas. Recuerdo que hace tiempo Elisa de Armas (Blog: Pativanesca), me pidió prestado en un comentario el microrrelato Afán de superación para publicarlo en el blog de sus alumnos de 2º de la ESO…

Hoy me he llevado otra agradable sorpresa al saber que tres de mis microrrelatos han sido utilizados por una alumna de sexto curso (Crismar Vega, de Fuenlabrada) para realizar un trabajo con motivo del día de Halloween.

La propuesta de Bego (la profesora) consistía en acercarse de forma divertida y original (mediante la literatura) al tema de Halloween, para lo que dio varias ideas que podéis ver aquí: Llega halloween a Fuenlabrada.

(La imagen superior ha sido relaizada por Santiago Prieto para ilustrar los trabajos de los alumnos.)

En concreto los microrrelatos elegidos por Crismar han sido:
Superstición fatal.
El diablo en el campanario.
Vida de escritor.

Por mi parte estoy encantado que mis textos puedan servir para fomentar la literatura (y más en concreto la microliteratura) entre los más jóvenes. Felicito desde aquí a Bego, por su labor educativa, y doy las gracias a Crismar por fijarse en mis textos y llevarlos hasta su aula.

El trabajo está publicado en el blog Llueve en la Arcadia, al que podéis acceder pinchando sobre cualquiera de las imágenes.




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Aprovecho para pedir disculpas por la escasa actividad actual del blog. Por diversas razones (entre ellas el haber empezado otra vez a trabajar) no dispongo de todo el tiempo que quisiera, pero no lo perdáis de vista que continúo por aquí…

Un saludo y que disfrutéis de la lectura..

Redundancia crítica. (Microrrelato)

•18 octubre, 2011 • 8 comentarios


Redundancia crítica.

Tras recuperarme de la última crisis existencial, decido hacer caso omiso a la parte más modesta de mi conciencia y tomo la determinación de entrar a formar parte del infinito mundo virtual. Mi pretensión, además de ser un intento por ensalzar mi ego, no va más allá de compartir con el mundo mi arte, mis ideas y mi experiencia vital.

Una vez escogida la apariencia de mi blog, utilizo la herramienta que me permite introducirme de inmediato en aquellos círculos que considero más afines a mis gustos y preferencias. Me dispongo a redactar con sumo cuidado mi primera entrada, un texto meticuloso con una única finalidad: servirme como carta de presentación. En definitiva, un relato sorprendente y desgarrador, demasiado personal como para ser entendido por alguien ajeno a mí.

Mientras espero con impaciencia la llegada de los primeros comentarios, mi atención es cautivada por un atractivo menú lateral, en el que cientos de enlaces parecen conectar mi bitácora con otras de similar estructura y temática.

Visiblemente contrariado, siento que me aborda una nueva crisis de identidad al revisar uno por uno aquellos vínculos. En todos ellos aparece tan solo una entrada escrita a modo de presentación. En definitiva, un texto meticuloso, un relato sorprendente y desgarrador, demasiado personal como para ser entendido por alguien ajeno a su propio autor.

Rigoris Luctus. (Microrrelato)

•18 octubre, 2011 • 10 comentarios


Rigoris Luctus.

No vertí una sola lágrima mientras preparaba el riguroso luto por mi hermano gemelo.

En realidad no recuerdo haber llorado nunca. Mi madre se limitó a ignorar mi existencia. Si me guardó algún cariño supo mantenerlo ausente, pues mis mejillas jamás conocieron el tacto de sus labios. Mientras dormía, alcé el velo negro con el que cubrí su rostro para poder besarla, entonces comenzó su agonía. Si la muerte le sobrevino aquel frío amanecer o decidió abrazarla en el ocaso, para ella ya resulta irrelevante.

El molesto resuello nasal de mi padre acompañó durante años al pausado soniquete de las manecillas del reloj. Abrió los ojos. La serenidad abandonó su semblante al intuir mi presencia. Su enjuta figura quedó pronto doblegada por mi aliento. Erguido ahora frente a mi madre, parece observar su quietud sin parpadear.

Sentados los cuatro alrededor de la mesa, inertes y en silencio, creo derramar una lágrima. Al fin siento que formo parte de la familia.



Lee aquí más Microrelatos de Terror.

Leche justa. (Microrrelato en EURO-PA-LA-BRA)

•11 octubre, 2011 • 2 comentarios


Leche justa.

La mente matemática de la lechera trabajaba a un ritmo frenético.
Con cuidado de no tropezar, pues conocía la fábula de Samaniego, caminaba entusiasmada portando una cántara rebosante de leche ecológica sobre la cabeza.

Valor nominal, diecisiete euros —se repetía—. Eso si consigo un precio justo, casi tres mil de las antiguas pesetas… restando la inflación, el valor real será menor… después debo deducir costes, impuestos… y comprar víveres también a un precio justo…

En esas cábalas andaba cuando le ofrecieron diecisiete euros. Pero nuestra pobre lechera jamás había leído a Esopo. Gesticuló con fuerza y simplemente dijo:

—¡No!

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Puedes leer este microrrelato publicado hoy en EURO-PA-LA-BRA.

Fisonomía del Terror. (Microrrelato)

•7 octubre, 2011 • 7 comentarios


Fisonomía del Terror.

Abre sus ojos, inertes, sin brillo. Fijo los míos más allá, manteniéndolo en mi ángulo visual. Se acerca, inclinándose sobre mí. Permanezco inmóvil. Siento su áspero roce como un escalofrío que encrespa todo el vello de mi cuerpo. Contengo el aliento simulando la muerte. Se mantiene largo tiempo a escasos centímetros, estático, acechante. Parece no poder verme.

Mi estómago cruje. La abominación se gira elevando sus fauces, olisqueando la oscuridad. Retengo un instante el reflujo amargo. La criatura trepa al techo confusa. Mi corazón truena pidiendo auxilio. Vacío con sigilo mis pulmones, exhalando la hiel que perfora mi tráquea. Puedo apreciar el avance del hálito que mana de mi boca, buceando entre la penumbra hasta envolver con un aura olivácea las fosas nasales del engendro…

Soy hallado días después, desnutrido, víctima de acusados espasmos. Su fiero bramido continúa aturdiendo mis oídos.

Con las uñas descarnadas, acurrucado en un rincón de mi celda, escarbo la pared acolchada en busca del interruptor.



Lee aquí más Microrelatos de Terror.

 
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