Física y Química (Relato Breve)


Física y Química.

Parece ser popularmente aceptado ese dicho que afirma: “La belleza reside en el corazón de quien la contempla.”

Yo, que nunca creí en eso que llaman amor, y menos aún si se afirma, como afirmaban aquellos que antaño me atreví a tachar de ilusos, que brota a primera vista… así, de pronto, como por arte de birli-birloque…

Yo, que siempre he considerado al corazón como un músculo sumiso y disciplinado, una víscera militar que obedece a rajatabla una única y sencilla orden: Mantener a toda costa ese intenso bombardeo que garantice al resto del cuerpo un riego constante, el apropiado para desarrollar sus funciones básicas. En definitiva, un simple entramado de válvulas depuradoras…

Yo, que creo haber cambiado, que ya no soy el mismo, quiero ser tajante al reconocer, sin paliativo alguno, que pude estar profundamente equivocado al respecto.

Siempre tendí a pensar que no eran sino los ojos del espectador, y solo éstos, los que aportaban datos objetivos al proceso de admiración del atractivo ajeno. Craso error el mío, causado sin duda por un pretendido aislamiento que ha terminado desembocando en mi absoluta falta de madurez y mi escasa experimentación emocional.

Pero tampoco puedo aceptar la máxima antes citada como concluyente, quisiera añadir un matiz que creo importante, ya que he podido sufrirlo en mis propias retinas.

Corrigiendo al autor de tal axioma, Albert Einstein (genial erudito por quien siento una total y sincera devoción), me atrevo a sentenciar lo siguiente: Es tan solo una pequeña porción de belleza, y no toda, la que se afinca en el corazón de aquellos afortunados que la perciben, ya que una parte considerable de tan tentador concepto prefiere asentarse en la zona ocular del admirador, penetrando con velocidad fulminante bajo la córnea; perturbando el tamaño y color de pupilas e iris; adentrando en el cristalino hasta invadir la globalidad del ojo; ocupándolo sin permiso alguno para quedarse habitando en él por tiempo indefinido.

Resumiendo: “La belleza también permanece alojada en los ojos de quien la presencia.”

Llegar a esta conclusión podría parecer pura deducción lógica, pero puedo asegurar que no hago esta reflexión por mera casualidad, y me explico:

No negaré que la primera vez que vi a aquella mujer, mi ciclo cardíaco se alteró en excesivo. En aquel momento se desmoronó la distancia que mi cerebro analítico mantenía hacia todo impacto emotivo. Uno a uno, como afectados por un calculado efecto dominó, todos aquellos fríos dogmas que mi obstinada mente había construido y mantenido intactos, fueron demolidos por la fugaz visión de su sonrisa; por la profundidad infinita de su mirada; por la templada tonalidad de su piel; por el tenaz brillo de su cabello. En una palabra: por su rotunda hermosura.

Poder verla a diario me traumatizaba, pero no hacerlo implicaba una tortura aún más cruel. Me convertí así en un distante observador, un fisgón adicto a sus encantos. Presumo que ella estuvo al tanto de mi devota adoración desde un primer instante, así pues, agradezco su serenidad frente a semejante falta de decoro.

 

Ahora que por fin he sido capaz de acumular la osadía suficiente como para atreverme a entablar conversación, ahora que mantengo el corazón más sosegado, agarraré sus pequeñas manos y atrayéndola hacia mí, la envolveré entre mis brazos para mirarla de cerca y declararle mi amor eterno…

Sigo sin tener la certeza de si lo que siento es amor (jamás he entendido de esas cosas), solo sé que desde aquella aparición, sufro la imperiosa necesidad de mantener con ella un acercamiento progresivo. Es la única fórmula que se me ocurre para evitar que se agrave sin remedio ésta miopía galopante que me provoca su fascinante gracia y lozanía.

Anuncios

~ por Gotzon en 18 julio, 2011.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: