El Confuso Laberinto (Microrrelato)


El Confuso Laberinto.

Teseo se adentra con valentía en aquel laberinto de senderos y árboles gigantes en busca del temido Minotauro. Ariadna aguarda con paciencia su regreso mientras deshila el ovillo. Pero tanto tarda Teseo en regresar, que Ariadna, rendida por el cansancio, se queda dormida junto a la entrada.

Despierta al sentir que alguien se acerca por la espesura tirando levemente del hilo. Teseo consigue encontrar la salida siguiendo con atención aquella nueva pista, sin dejar de mirar el suelo.

La sorpresa de ambos es mayúscula. Teseo levanta la mirada y se encuentra a aquella niña asustada con lágrimas en los ojos. Al mismo tiempo, Ariadna observa incrédula al intrépido niño que surge del bosque sujetando el otro extremo del hilo.

Mientras tanto, en lo más oscuro y profundo del laberíntico bosque, el Minotauro aturdido, lucha por escapar de la jaula en la que se halla prisionero. Cuando ve que aquella horrible bruja, ciega y hambrienta, introduce su mano entre los barrotes para tocarle, instintivamente le acerca un hueso de pata de pollo…


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~ por Gotzon en 30 marzo, 2010.

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