El Rebrote del deseo (Microrrelato)


El Rebrote del deseo

En la sobremesa, aunque sospecho que no es necesario, disuelvo el milagro azulado en la infusión de Adonai. Ya lo he ido engatusando durante media mañana mostrando mis carnes a través del delantal, coqueteando con mis pechos al servirle el desayuno y con mis pies bajo la mesa mientras degusta los menús afrodisíacos que me recomendaron.

El contempla mi flirteo silencioso y expectante, me pregunto si disimula no conocer mi juego o resiste la tentación imaginando los intensos placeres que le aguardan.

Cuando veo que está listo, me visto el camisón de seda, lo llevo conmigo a la alcoba y aplacamos los calores sin premuras.

Mi señor, mi Adonai, aquel que hace años provocó que este cuerpo se apagara, ahora aviva la llama de mis anhelos, incluso en sueños convulsiono derramando sobre las ingles mis cálidas pasiones.

Y es que a diario, desde que tiene alzheimer, nos amamos como dos desconocidos que se entregan al deseo carnal por primera vez.




Lee aquí más Microrrelatos Erótico-Románticos.

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~ por Gotzon en 9 febrero, 2010.

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